viernes, 25 de julio de 2014

Painkiller - The Prophecy (2013)


¡Ay, pero qué idiota! Cuantas veces consideré que el jazz, ese fortachón de ingenio al instante con grandes luces de bronce y alma, se tenía que acercar a los jóvenes también, que ese "tenes que llegar a cierta edad para apreciar ciertas cosas" era un ninguneo, era que te sigan diciendo que sos todavía muy nene para entrar a la calesita (sos patada de chancho y sos chichón de asfalto). ¡Qué idiota comerse eso y apartarse de este candor! Además ahí ya no engullías solamente eso de que ya estas grandecito para seguir subiéndote a la calesita, eh. Y ojo, peores son los que encima creen que pueden andar todo el tiempo chabacaneando en la misma calesita, hay más calesitas que han de ser montadas, sus aros atrapados y sus juegos ganados. Si no me crees seguí por la izquierda, acercate a esa que está lo último de la cuadra, casi al final de la plaza, alejada de casi todos los juegos y las garrapiñadas, ahí lo vas a ver a ese señor girando él solo en su propia calesita, él es la calesita y él gira para todos, ese es el jazz, pibe, te juro que si no ganas, te vas a entretener igual.

Lo único importante es elegir el animalito o el vehículo al cual te vas a subir, ese te puede copar de entrada, no es lo mismo el caballo que el autito, vos sabes. Y ahí entraste a la calesita del tipo, elegiste subirte (¿o te obligaron?) a Painkiller (vos debes saber lo que es un Painkiller) y casi te tira a la miércoles, y te tuviste que agarrar bien fuerte porque si no te estrolabas contra las hamacas o los subibajas. Tu abuelo pensaba: "Albert Ayler engendró a The Stooges; y The Stooges engendró a los Ramones; y los Ramones engendraron a los Sex Pistols; y los Sex Pistols engendraron a The Exploited; y The Exploited engendró a Napalm Death; y Napalm Death engendró a Painkiller. La historia dio un giro completo, y todo volvió al jazz. Sin embargo, ¡este jazz tiene dientes de tiburón!". Culpa de la calesita no entendías la cara del abuelo, ¡qué le pasaba! (¡Por lo menos nosotros lectores ya sabemos que el Painkiller es un tiburón!).

Entonces entre cada intrépida vuelta sonaba mejor el bicho e ibas sabiendo que el bicho funcionaba a diferentes niveles de la vida: un jazz para jóvenes o un metal para adultos. Sonaba a desafío bien servido pero amedrentaba por su duración (elegiste mal, compañerito, esta improvisación en Warsaw y Berlín tarda) igual ya no importa porque gira que da miedo. Yo que soy corredor de calesitas viejo te puedo decir, jovencito, que me gustó más que el avioncito de Naked City, son hermanos pero corren con otra sangre. Acá se dieron girones con el saxo chillón de Zorn, el bajo a todo motor de Laswell y ese japonés con batería punzante... Tatsuya Yoshida... en reemplazo de ese Mick Harris que se fue a hacer otras cosas. Relajate, total, es un mero paseo por un grindcore (eso que te gusta, ¡nene malo!) muy, muy, muy peculiar.

Bueeeeeee, ¿yo reseñaba discos y ahora nostalgias en la plaza...? Quéquéquéquémepasaba... 

1."Prelude" – 2:12
2."The Prophecy" – 64:54
3."Postlude" – 2:50

País: Estados Unidos
Integrantes:
- John Zorn – Alto Saxophone
- Bill Laswell – Bass
- Tatsuya Yoshida – Drums

Géneros: Grindcore, Jazzcore, Free Jazz
Bitrate: 320kbps


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